Dramática, espeluznante, vergonzosa. Los epítetos sobran para llamar a la temporada de Chivas, quizá el mayor desastre que ha tenido un equipo Campeón en la historia del futbol y del futbol mundial. Chivas no es el mismo de hace 4 meses y no hay que buscar demasiado para encontrar a los culpables: los mismos futbolistas y el mismo entrenador que lograron sacar a este club del marasmo y la agonía futbolística deben cargar con las responsabilidades. Lo que debe quedar en claro es que Chivas no fue Campeón por casualidad y que Almeyda será un 'jugador' fundamental, incluso para el día en que se decida irse del Guadalajara. La pregunta es... ¿Quién nos robó el Campeón?

LOS ANGELES, CA.- ¿Qué le pasa a Chivas? ¿Por qué ha perdido las condiciones futbolísticas que tanto presumía y qué tanto elogiábamos hace tan sólo algunos meses? Cada quien parece tener una explicación diferente a lo que ha sucedido. Desde el cansancio, la mentalidad, la soberbia, la incapacidad para jugar al futbol y hasta el hecho de que al Guadalajara le 'regalaron' el campeonato como una necesidad propia que tenía el futbol mexicano de demostrar que un club que juega únicamente con mexicanos podía ser competitivo y ganador. Todas las hipótesis son bienvenidas. La única realidad es el lugar que ocupa Chivas en el torneo y el también irrefutable hecho de que ha ganado un sólo partido en todo el certamen. La verdad, no entiendo lo que le sucedió a Chivas, pero me quedo con dos preguntas y respectivas respuestas que tuve ocasión de formularle a Matías Almeyda en el verano pasado. La primera era: ¿Cómo motivar nuevamente a un equipo que conoció la gloria después de tanto tiempo? La segunda era aún más delicada: ¿Qué pasara con Chivas el día en que Almeyda se tenga que ir? Para ambas respuestas habría un brillo especial en la mirada del entrenador argentino. Lo primero que me dijo es que el reto más importante era convencer a los futbolistas de que no sólo se trataba de llegar, sino también de mantenerse en un nivel. Me dijo que sería una misión difícil, pero que buscaría la forma de persuadirlos. Y sobre el día de su partida, Almeyda dijo que este equipo debe depender total y absolutamente de lo que se produce en casa. Que dejar activado, trabajando y produciendo a las fuerzas básicas debía ser la misión en la cual enfocarse para garantizar el sostenimiento hacia el futuro.

"A nadie se le olvida jugar al futbol en sólo algunos meses", dice el experimentado y maestro de entrenadores, Enrique Meza (hoy en Puebla). Y me queda claro que lo de Chivas ha sido un tema mental. Se ha sumergido en la soberbia de saberse el mejor, el campeón. Y en ello han tenido culpa los jugadores y el propio Almeyda, que no ha logrado mantener el mismo nivel de motivación, de concentración y de entrega en sus jugadores. Cuando Chivas ha querido arrancar, ha sido demasiado tarde. Me parece, también, y lo lamento, que los días de Almeyda en Verde Valle están contados. Que él mismo buscara un poco de 'aire fresco', distinto, darse un descanso y dárselo también a sus dirigidos. Chivas no empezará desde 'cero', porque estoy seguro de que será el propio Almeyda quien indique al sucesor perfecto, como sucedió alguna vez en Chivas con Benhakker y 'El Tuca' Ferreti. Fue el holandés quien les dijo quién debía ser el entrenador y no se equivocó. Almeyda debe encontrar a su propio sucesor y Chivas, sí, debe depender forzosamente de sus raíces, de su 'sangre', de lo que produce en su propia parcela. Ahí está el presente y el futuro, porque ya consiguió un campeonato y porque no puede, en cada receso, salir a buscar futbolistas que muchas veces no existen. Debe hacerlos, esperarlos y madurarlos en casa. No hay disculpa para Chivas. Ha fracasado rotundamente, porque un club de ese tamaño no puede conformarse con ser campeón. Debe pelear siempre en la parte alta de la tabla y aspirar al título. Los culpables están ahí. Son los futbolistas y el propio entrenador, un entrenador que también ejerce funciones de directivos en temas futbolísticos. Pero Chivas tiene prohibido voltear hacia atrás para corroborar si realmente fue Campeón y si no estuvo metido en una larga coincidencia de factores que le llevaron al título. Nada. Fue Campeón, Ya sabe la formula y debe concentrarse en buscar de vuelta el camino que ya conoce.

Debe, sin embargo, quedar en claro es que Chivas no fue Campeón por casualidad, ni por ayuda, caridad o limosna. Y habría que subrayar y aceptar es que ha sido uno de los desplomes o fracasos más terribles de un Campeón en la historia del futbol mexicano y quizá del futbol mundial.

@Faitelson_ESPN

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